viernes, 27 de enero de 2012

Carry On.


Y en ese momento te das cuenta del gran error que has cometido. Te lo venías venir hace un tiempo, pero esquivando la realidad, seguías en tu mundo, pasando de todo, desafiando cada mirada que osaba cruzarse con la tuya. Creyéndote la reina del mundo, y haciendo que los demás también se lo creyesen. Era un dulce placer, el de sentirse importante, deseada, amada… completa. O eso creía ella.
Lo peor de equivocarse es la consecuencia que lleva a ese error. Los daños que has causado a la gente, y los que te causas a ti misma por acabar cayendo en la cuenta de en qué te has convertido; un monstruo. Como todas esas personas que odias: hipócritas hasta más no poder, falsas hasta más no querer. Y es que no hay marcha atrás, por mucho que reces, pidas y perdones. ¿Y qué queda? Resignarse. Aparentar ser fuerte, aunque luego te hundas en un pozo vacío, sin salida, sin un haz de luz que te incite a salir adelante; pedir perdón, aunque pocas veces sirva; aprender del error, y en un futuro intentar no cometerlo, aunque ese esfuerzo sea en vano; y esperar a que llegue algo mejor que haga olvidar ese mal momento, aunque sepas que no será nada fácil.

lunes, 23 de enero de 2012

Hey.

Buenas, criaturillas del señor. No sé muy bien cómo va ésto, pero espero adaptarme rápido. Lo primero es decir que este blog está únicamente para publicar textos escritos por mí misma, para desahogarme o, simplemente, expresarme. Siempre he pensado que todos tenemos cosas que expresar, que decir, que poner en claro. Y muchas veces queremos expresar nuestras ideas y sentimientos, pero nos falta el aire y nos bloqueamos, de forma que las palabras se quedan ahí, en nuestros labios, y no acaban de salir hacia el exterior. Eso nos pasa a todos, incluida a mí, y me da muuuuucha rabia. Por eso creo este pequeño espacio, para expresar mis sentimientos con los que espero que os sintáis identificados, o si no, disfrutéis con mi retraso mental. Y, por ésto, se llama así el blog: "palabras perdidas entre oscuros sentimientos".
No espero que me lea nadie porque, si yo fuese vosotros, no lo haría. Pero quien lo haga, bienvenido sea.