jueves, 27 de junio de 2013

Quererse no es suficiente.

Últimamente paso por una de esas rachas en las que no sé cómo sentirme, o cómo debería hacerlo. Se mezclan sentimientos contradictorios, antítesis de ideas, que me embaucan en una terrible confusión. Y a veces doy gracias porque aparezcan canciones como ésta, olvidadas, pero de nuevo recuperadas, que me describen tan bien que parece que alguien en el pasado las escribió para mi yo del futuro. Mi yo del presente. Y que me ayudan, hacen comprenderme a mí misma, cuando a veces nadie es capaz.

"You tell me that you need me, then you go and cut me down, but wait; you tell me that you're sorry, didn't think I'd turn around, and say that i'ts too late to apologize, it's too late."
Palabras. Mucha gente tan sólo anhela escuchar lo que quiere oír, palabras que dichas por ese locutor carecen de sentido, pero para el oyente suponen un profundo sentimiento de dicha, de alegría. Pero a mí eso no me sirve; yo necesito acciones, demostraciones.

"I'd take another chance, take a fall, take a shot for you. And I need you like a heart needs a beat, but it's nothing new."
Y lo peor de todo es eso; que a pesar de todo lo ocurrido, yo siga siendo así de débil. Siga dando la cara por él, me mantenga fiel a su persona, cuando siento que debería ser todo lo contrario, porque no quiero seguir atada a nadie. Sólo me ha producido dolor. Pero, por lo que se ve, soy incapaz de desaparecer, de huir. Y créeme; lo he intentado.

"I loved you with a fire red, now it's turning blue, and you say sorry like the angel heaven let me think was you, but I'm afraid".
Lo que más me duele es que pensé que me iba a ir bien, que nunca me sucedería esto. Porque le creía diferente. Siempre he tenido miedo de entregarme a alguien, de mostrar mis sentimientos, de aparecerme tal y como soy, sin fingir, sin aparentar. Pero esta vez decidí arriesgarme... y perdí. Me autoconvencía de que lo que vivía no era una mentira, un simple sueño. Y al final mi yo más cobarde tenía razón. Tan sólo me queda aprender para la próxima, si es que hay esa continuación. 
Y es que, al final, mi gran pesadilla ha cobrado vida; no soy suficiente para nadie, quererse no es suficiente, y, a veces, cuando la confianza se desvanece, es demasiado tarde.

No hay comentarios: